En los años noventa (90) un equipo de
científicos de la universidad de Parma (Italia) en coordinación con el
Neurólogo Luciano Fadiga, descubrieron una clase de Neuronas que se activaban
cuando los individuos observaban un determinado comportamiento, trabajaron
inicialmente en simios, y posteriormente en seres humanos, a estas Neuronas las
llamaron Neuronas Espejo. Hermida J.
(2012), decía que Fadiga atribuía un
papel extraordinario y decisivo en las relaciones sociales a estas neuronas,
para el eran “el principio generador de la empatía entre las personas y, por
tanto, las reguladoras de la red semántica que facilita la comprensión de las
conductas ajenas”.
Tú y yo nos comunicamos de diferentes
formas, señales, medios y herramientas, en el trabajo, el hogar, la universidad,
en todos los lugares en los cuales nos encontramos; una mirada atenta podría
permitir vislumbrar el estado emocional del individuo que observamos y esto es
gracias a la comunicación no verbal, gracias a la interpretación de los gestos
que efectúan las Neuronas Espejo.
Ahora bien, existe un espectro de
señales que configuran la comunicación no verbal, que va mucho más allá de la
capacidad que presenta una persona normal para comprender los procesos
cognitivos, que vinculan la memoria con la experiencia, y de forma recurrente
responden de una forma inconsciente ante alguna situación. Esto ha permitido
clasificar a las personas en tres (03) tipos, las que no entienden ni
interpretan adecuadamente las señales emocionales, las que creen entenderlas y
las que pueden interpretar algunas señales asociadas a emociones.
Con la llegada de la era tecnológica,
las app y redes sociales, la generación productiva que está ocupando los
puestos de trabajo, a partir de la Generación Y, está viendo limitada la capacidad
de actuación de estas neuronas, respecto a la interpretación de las señales,
sencillamente porque el individuo a minimizado
en la practica en el reconocimiento de los gestos, al sustituir la gestualidad o corporalidad,
por la escritura instantánea como forma de comunicación, empleando incluso
emoticones, en esta entrada explicaremos un poco “El ataque de Whatsaap” en los Recursos Humanos 2.0.
El WhatsApp es una aplicación de chat para teléfonos móviles con acceso a internet, que permite el envío de mensajes de texto a través de los usuarios, su funcionamiento es idéntico al de
los programas de mensajería instantánea para computadores.
Partiendo de la premisa de que al menos el 70% de nuestra comunicación es no
verbal, y que los individuos por la utilización de esta aplicación no
desarrollan las neuronas espejo, ¿qué empatía se puede esperar en las nuevas
generaciones de trabajadores?
Es tanta nuestra
necesidad de mantener la comunicación no verbal, que la aplicación incorpora
caritas, manos saludando, comidas, entre otros, con la finalidad de hacer
entender, no verbalmente lo que se está escribiendo, sin embargo, la comunicación no verbal se
presenta en el plano del inconsciente, el rostro se ruboriza, la piel se eriza,
los ojos se mueven a la derecha o a la izquierda, sudas frio, las manos
tiemblan, todo esto como respuestas a
los estímulos (palabras) presentadas por el interlocutor. Pudiendo dar respuesta a la pregunta inicial. La empatía que
tendrán las nuevas generaciones de trabajadores será limitada, puesto que el poco
ejercicio de las neuronas espejo no les permitirá interpretar adecuadamente las
señales emocionales de sus interlocutores, restringiéndose su capacidad para
interactuar y manejar relaciones interpersonales con terceros, o en este caso
con los compañeros de trabajo.
El reto
de los Recursos Humanos 2.0 está en
aumentar las relaciones interpersonales, para potenciar la empatía y las
interacciones que se generan en el ámbito laboral, pudiéndose utilizar herramientas antiguas
como las fiestas de fin de año, los programas de recreación, eventos deportivos, celebraciones de
cumpleaños en la empresa, por mencionar algunas estrategias, dinámicas que
permitan la integración y que impliquen tratar de entender al otro para lograr
el objetivo, como herramientas actuales se puede utilizar el Skype, Hangouts que permiten hacer video
conferencias de hasta 10 personas y así activar las neuronas espejo.